martes, 13 de octubre de 2026

Tres castañas sobre el escritorio

Simbolismo absoluto 


Mis ritmos circadianos jugando al niño de rayas,

una longitud de onda fuera del punto de mira, 

la distancia entre jugar al tobogán con tus pestañas 

y desnudar mis inquietudes circadiano-volátiles.


"La calma, a veces tras encontrarla puede dar miedo

Tanto miedo que puede asustar y hacer saltar como un resorte desconocido."


Tres castañas sobre mi escritorio, 

en cada una veo una mueca distinta reflejada de tus expresiones cerebrales,

las miro, las acojo en mi palma y las acaricio con la delicadeza de una emoción a conservar,

como el poema de los Olivos de Machado, te lo dedico en silencio, sin alardes. Con presente.


Tres castañas a las que les falta aun un lugar por casa, como a las tildes.



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