Simbolismo absoluto
Mis ritmos circadianos jugando al niño de rayas,
una longitud de onda fuera del punto de mira,
la distancia entre jugar al tobogán con tus pestañas
y desnudar mis inquietudes circadiano-volátiles.
"La calma, a veces tras encontrarla puede dar miedo
Tanto miedo que puede asustar y hacer saltar como un resorte desconocido."
Tres castañas sobre mi escritorio,
en cada una veo una mueca distinta reflejada de tus expresiones cerebrales,
las miro, las acojo en mi palma y las acaricio con la delicadeza de una emoción a conservar,
como el poema de los Olivos de Machado, te lo dedico en silencio, sin alardes. Con presente.
Tres castañas a las que les falta aun un lugar por casa, como a las tildes.
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