"Sin duda estos últimos 18 meses han sido los más duros de mi vida, sin embargo como Camus comulgaba sobre su absurdo, no es la trascendencia externa, es el volver a ser, el de la lucha, el combate, la revolución propia, el convertir los miedos en combustible, y asi ha sido"
Si Sísifo convirtió un castigo en una idea central de subsistencia, nosotros también podemos.. y debemos.
Dentro de la espiral de caos se han mantenido y han llegado aires cálidos, pajitas mordidas hasta quedarse planas, dormitorios en altura, escarcha que convive junto a la primavera, muchos disfraces que se caen al "virar" sus costuras, agradezco y cuido, abarco y ensancho.
Ha sido y esta siendo un avance de agrado, una oda eterna al optimismo, un rechinar de abordo, una inercia a estribor, un dibujo y un poema de alta mar que consigue bajar la luna, metida en un tarro de tierra con olor a canela y colocada en bitácoras entre los huecos que deja la lluvia al caer y golpear el suelo. Son los huesos del tiempo, translucidos e imperceptibles en el presente, con visión a futuro..
De lo que nos estamos convirtiendo hoy, marchitara el mañana, y pasado mañana brotara una cúspide de libertad.